miércoles, 2 de julio de 2014

Mascarilla infalible contra el acné y otros granitos

Nunca fui de tener acné. En mi nariz y algunas partes de la cara tenía puntos negros. A la fecha los tengo, pero en cantidad pequeña.

Desgraciadamente para mi, cuando era una puberta de 13 o 14 años, la espalda, brazos y pecho se me infestaron de granitos rojos.
Todos ellos pequeños y medianos, horribles al tacto y desagradables a la vista.

Obviamente me sentía muy mal, porque a demás de sentirme desesperada y triste por tener esos seres extraños sobre mi cuerpo, me causaban comezón y el rascarme los multiplicaba

No cuento con fotos mías de esas zonas en ese entonces, pero encontré estas en internet y justamente así estaba yo:

Bueno, estaba en un punto medio entre la primera y segunda foto.

Intenté un montón de cosas (jabones Asepxia®, pastillas, cremas y tratamientos naturistas, dietas) y ninguna resultó. Tuve que investigar con señoras de la tercera edad para que me recomendacen remedios caseros. Prové varios (como el de la clara de huevo con limón o el jabón con azucar), de los cuales me funcionaron tres. Y de esos tres uno es mi favorito, pues me eliminó el acné casi totalmente, y me mostró resultados desde la primera aplicación.

Estas fotos sí son mías. Así quedé después del tratamiento que yo empleo. No desapareció los granitos al 100% pero, comparando a como estaba antes, ¡es un cambio enorme!


La receta es la siguiente:

Ingredientes:

  • Azucar morena
  • Sal (puede ser de grano o fina)
  • Aceite de oliva o crema humectante
  • Jabón para lavar ropa (jabón "de pan", lirio, zote)
En una taza agregas dos cucharadas de azucar morena y una de sal. Siempre es la mitad de sal en cuanto a azucar. Viertes aciete de oliva o la crema (lo necesario para hacer una pasta. No debe quedar líquida ni acuosa).

Al momento del baño, después de haberse lavado todo el cuerpo, aplicar la cantidad necesaria en el area a tratar. Se dan masajes circulares hacia un lado y luego hacia el otro. Si la piel no es tan sensible, el masaje puede ser a presión.
Debe evitarse el contacto con los ojos.

No es necesario dejar reposar. Se enjuaga con agua fresca o fría.
Si la piel queda aceitosa, debe lavarse con el jabón de ropa y enjuagar con agua fría.

La píel va a tener una apariencia rojiza debido a la exfoliación. Desaparece en un rato.



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