Desgraciadamente para mi, cuando era una puberta de 13 o 14 años, la espalda, brazos y pecho se me infestaron de granitos rojos.
Todos ellos pequeños y medianos, horribles al tacto y desagradables a la vista.
Obviamente me sentía muy mal, porque a demás de sentirme desesperada y triste por tener esos seres extraños sobre mi cuerpo, me causaban comezón y el rascarme los multiplicaba
No cuento con fotos mías de esas zonas en ese entonces, pero encontré estas en internet y justamente así estaba yo:
Bueno, estaba en un punto medio entre la primera y segunda foto.
Intenté un montón de cosas (jabones Asepxia®, pastillas, cremas y tratamientos naturistas, dietas) y ninguna resultó. Tuve que investigar con señoras de la tercera edad para que me recomendacen remedios caseros. Prové varios (como el de la clara de huevo con limón o el jabón con azucar), de los cuales me funcionaron tres. Y de esos tres uno es mi favorito, pues me eliminó el acné casi totalmente, y me mostró resultados desde la primera aplicación.
Estas fotos sí son mías. Así quedé después del tratamiento que yo empleo. No desapareció los granitos al 100% pero, comparando a como estaba antes, ¡es un cambio enorme!
Ingredientes:
- Azucar morena
- Sal (puede ser de grano o fina)
- Aceite de oliva o crema humectante
- Jabón para lavar ropa (jabón "de pan", lirio, zote)
Al momento del baño, después de haberse lavado todo el cuerpo, aplicar la cantidad necesaria en el area a tratar. Se dan masajes circulares hacia un lado y luego hacia el otro. Si la piel no es tan sensible, el masaje puede ser a presión.
Debe evitarse el contacto con los ojos.
No es necesario dejar reposar. Se enjuaga con agua fresca o fría.
Si la piel queda aceitosa, debe lavarse con el jabón de ropa y enjuagar con agua fría.
La píel va a tener una apariencia rojiza debido a la exfoliación. Desaparece en un rato.


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